













Cada Ojo de Atenea nace bajo la luz de la luna llena, en un proceso artesanal guiado por el ritmo lunar.
Desde el primer trazo hasta el último fuego, cada fase respeta su tiempo, su silencio y su intención. Nada se acelera. Nada es casual.
Crear también es escuchar.
Texto sobre nosotros. Cada Ojo de Atenea nace bajo la luz de la luna llena, en un proceso artesanal que honra el tiempo, la materia y la energía.
Desde el primer trazo hasta el último fuego, cada paso es un acto de magia y de intención.

Todo comienza con la luna. Sus fases, colores y energía guían el diseño y el alma de cada serie.

La porcelana reciclada cobra forma entre nuestras manos. Cada amuleto se talla con paciencia, uno a uno, sin moldes industriales.

El fuego revela la esencia de cada pieza. Cada horneado purifica, fortalece y despierta su energía protectora.

Bajo la luna llena, ensamblamos los amuletos y los cargamos con su poder ancestral. Así nacen los Ojos de Atenea: joyas que protegen, inspiran y conectan con la sabiduría de la diosa.